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Colegio de Arquitectos. Málaga.

Catálogo exposición “Elogio a la Diferencia” en el Colegio de Arquitectos de Málaga. Enero 2000


NOTAS SOBRE ELOGIO A LA DIFERENCIA

José Manuel Ciria

 

A mediados de 1997 apareció una obra en el taller que iba a tener por título Hermano de la banqueta roja, dicho trabajo estaba emparentado con una pintura previa del mismo formato (200 x 200 cm.) que fue presentada y vendida en su día en Alemania, y que ofreció a ésta, por medio de una pequeña anécdota, su extraño y original título.

Hermano de la banqueta roja tuvo como destino la exposición New Works celebrada a principios de 1998 en la Galería Hvgo de Pagano de Nueva York. La composición de dicha obra remite a dos breves trabajos anteriores, el primero, un dibujo realizado en Roma en 1996 (Sin título, Roma, 1996) sobre un mapa de la zona de La Sabina, y con posterioridad, a una pequeña lona realizada en la primavera de 1997 (Sin título, 1997). Durante los últimos años han surgido en el taller trabajos que tenían una base común, en los que las composiciones eran una variación unas de otras, o bien, adquirían un aire de familia, resultando próximos sus presupuestos, metodología, intención o color, siempre a la espera de la sorpresa o el hallazgo. Sin embargo, nunca me había obsesionado una composición hasta el punto de necesitar repetirla en múltiples ocasiones.

Una vez concluidas y seleccionadas las pinturas que iba a enviar a Nueva York, conseguí una lona de características similares al Hermano de la banqueta roja original. Necesitaba trabajar con una serie de elementos que sustentan constantemente mi interés: el tiempo, la memoria y para esta ocasión, el gesto repetido. Aquella composición me resultaba atractiva y perfecta, pero no podía evitar sentir una extraña insatisfacción, no conseguía resolverla. Sucesivamente la pintura me ha ido venciendo, siempre, obra tras obra, pero quizá fue en aquel momento cuando podía palpar esa circunstancia con mayor claridad.

Sin tenerlo premeditado, a finales de 1997 surgió Hermano de la banqueta roja (Elogio a la diferencia), segunda versión. Para dar sentido a esta idea obsesiva, me sorprendí a mí mismo realizando en el otoño de 1998 las pinturas Elogio a la diferencia I y II. Posiblemente en la primavera de 1999 la obsesión se convirtió en enfermedad y me encontré buscando desesperadamente una lona “idéntica” a la segunda versión, en la que poder quizá cerrar el circulo y pintar Hermano de la banqueta roja (Elogio a la diferencia), tercera versión.

Todas estas pinturas y dibujos son una obra sola. Encierran tiempo y memoria, y el gesto repetido, y posiblemente tratan de explicar uno de los cinco ingredientes de mi campo analítico -el azar, o bien, el azar controlado o relativamente controlado. Soy capaz de dominar la composición, pero el resultado es siempre una sorpresa y las texturas y detalles surgen aleatoriamente sin que consiga ni pretenda dominar el caos.